Turismo no se refleja en ventas: Comerciantes de Cozumel reportan caída
Los negocios que dependen de compras espontáneas enfrentan mayores dificultades para convertir el flujo turístico en ventas.
La isla de Cozumel, el gigante de los cruceros en el Caribe Mexicano, se encuentra atrapada en una preocupante encrucijada económica. A pesar de registrar un incremento histórico del 10.4% en el flujo de pasajeros, el dinero ya no llega a las calles, así lo expreso Martina Sosa comerciante del sector turístico.
Indico que los visitantes caminan por el centro de la isla cuidando estrictamente su presupuesto, lo que ha provocado una baja drástica en las propinas y en las ventas directas de restaurantes y tiendas de artesanías de hasta un 35%.
“Hay turistas caminando por el centro, pero muchos llegan con un presupuesto definido y gastan menos. Se nota principalmente en las propinas y en las compras pequeñas”, declaró.
De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el consumo del turismo internacional sufrió una estrepitosa caída del 18.4% a tasa anual, encendiendo las alarmas entre comerciantes, taxistas y prestadores de servicios locales.
Mientras que las estadísticas de ocupación hotelera e indicadores de arribo portuario se mantienen estables, la economía interna de Cozumel experimenta una realidad paralela. Prestadores de servicios náuticos reportan que el turista promedio gasta actualmente de 30 a 40 dólares en comercios independientes, una cifra drásticamente menor a los más de 80 dólares calculados en años anteriores.
Alfonso Barrientoscomerciante del centro menciono que el numero de turistas no necesariamente se traduce una gran derrama económica, lo millones que llegan del turismo las migajas se lo llevan los locales “Los barcos llegan llenos, pero eso no significa que todos los pasajeros entren a los negocios. Muchos ya tienen excursiones contratadas y regresan al barco después de algunas horas”.
El fenómeno, conocido técnicamente en la industria como "fuga económica", responde a un cambio agresivo en el modelo de negocio de los grandes cruceros. Estimaciones de los comerciantes de la isla revelan que el 90% del gasto total que genera un crucerista se queda fuera de Cozumel.
Adrián Villegasprestador de servicios turísticos menciono que el reto no es solamente que lleguen más cruceros. “También hace falta que una mayor cantidad de visitantes salga de la zona portuaria, conozca la ciudad y contrate servicios con empresas locales”.
El impacto se refleja de manera distinta entre los sectores económicos. Mientras los operadores vinculados a excursiones y servicios previamente contratados pueden mantener actividad, los negocios que dependen de compras espontáneas enfrentan mayores dificultades para convertir el flujo turístico en ventas.
La situación plantea una diferencia entre volumen turístico y derrama económica local. Cozumel mantiene una elevada actividad portuaria, pero una parte del gasto generado por los cruceristas se concentra antes del desembarque o en servicios que no necesariamente benefician de manera directa a los pequeños establecimientos.
Para el comercio local, el desafío consiste en incrementar la proporción del gasto que permanece en la isla, particularmente mediante mayor consumo en restaurantes, tiendas, transporte y actividades operadas por empresas cozumeleñas. El número de visitantes continúa siendo relevante, pero el indicador que determina el impacto sobre la economía local es cuánto de ese flujo termina convertido en ventas dentro de la comunidad.
(Con información de Gilberto Gil)
