Tsunami Comic Con conquista Cancún y celebra la pasión por la cultura geek
Anime, cosplay, videojuegos y actores del doblaje reunieron a una comunidad que encontró en la creatividad, y convivencia una forma de expresión.
Cancún vivió un fin de semana particular con la tercera edición de Tsunami Cancún Comic Con; que reunió en el Cancún Center a seguidores del anime, manga, cómics, videojuegos, K-pop, cosplay: la llamada cultura geek.
Basta recorrer los pasillos de la convención como esta para entender por qué. Hay quienes llegan con una playera de su personaje favorito, pero también están quienes pasan meses diseñando un traje, aprendiendo maquillaje, fabricando armaduras, pelucas, accesorios y props para convertirse, aunque sea por unas horas, en ese personaje que admiran.
El cosplay, justamente, es uno de los aspectos que más llama la atención. Detrás de cada fotografía hay horas de trabajo, creatividad, investigación, costura, caracterización y, en muchos casos, una inversión importante de dinero.
Pero, sobre todo, hay pasión. Para muchos jóvenes, caracterizarse no es simplemente disfrazarse: es interpretar, crear, aprender y compartir con una comunidad que entiende y respeta ese entusiasmo.
Actores de doblaje en la Tsunami Cancún Comic Con
La edición realizada en Cancún también tuvo como protagonistas a las voces que durante años han acompañado a distintas generaciones frente a la televisión y las pantallas:
- Alfonso Obregón, voz de Shrek, Kakashi Hatake de Naruto, Marty de Madagascar y Bugs Bunny;
- Víctor Ugarte, recordado como Harry Potter, Sasuke Uchiha, Shinji Ikari y Goten;
- Pepe Toño Macías, voz de Deadpool, Capitán América y James del Equipo Rocket; y
- Uraz Huerta, quien ha interpretado a Shaoran Li en Sakura Card Captors, Matt Ishida y Agumon en Digimon e Inosuke en Demon Slayer.
También participó Kevin Duhaney, actor canadiense conocido por interpretar a Ethan James, el Ranger Azul de Power Rangers Dino Thunder, además de su trabajo en doblaje.
A la propuesta se sumó Iván Ramírez, creador de La Gruta del Alux, una producción animada vinculada con personajes y elementos de la cultura de la Península de Yucatán, muy recordado y querido por el público.
Más allá de las fotografías y los autógrafos, las charlas con los actores de doblaje tienen un valor especial. Escuchar cómo construyen un personaje, conocer anécdotas detrás del micrófono y descubrir que esas voces tan familiares pertenecen a profesionales que han dedicado años a su oficio permite que los seguidores conozcan otra cara del entretenimiento.
La convención también abrió espacio para los propios integrantes de la comunidad, con Artist Alley, concursos de cosplay, competencias de K-pop Dance Cover y torneos de videojuegos como Super Smash Bros., Mario Kart y King of Fighters 2002.
Los Banana Cospboys, cosplayers mexicanos campeones del World Cosplay Summit, llevaron además al escenario un espectáculo inspirado en los Saja Boys, fusionando K-pop, baile y cosplay.
Cultura Geek: un concepto que genera comunidad
Uno de los mayores aciertos de este tipo de encuentros está precisamente en generar comunidad. En una época en la que muchas veces se habla de los jóvenes desde la preocupación por lo que hacen en las calles o frente a una pantalla, también vale la pena mirar qué construyen alrededor de sus intereses: algunos cosen, otros dibujan, editan videos, aprenden maquillaje, practican fotografía, bailan, juegan de manera competitiva, coleccionan, escriben historias o simplemente encuentran amigos con quienes compartir aquello que les apasiona.
La cultura geek no tiene por qué verse como una afición menor. Para muchos representa un espacio de identidad, creatividad y convivencia. Y cuando un joven encuentra una actividad que le exige disciplina, imaginación, trabajo en equipo y dedicación, también está desarrollando habilidades que pueden acompañarlo mucho más allá de una convención.
Tsunami Cancún demostró nuevamente que el anime, los cómics, los videojuegos y el cosplay tienen una comunidad sólida en el Caribe mexicano. Entre pelucas de colores, armaduras cuidadosamente elaboradas, personajes de ficción caminando por los pasillos y voces que forman parte de la memoria de varias generaciones, Cancún volvió a confirmar que también hay muchas maneras de vivir, crear y compartir la cultura.
