Tapir y jaguar; las especies más amenazadas por la caza ilegal en Q. Roo
Destacaron la necesidad de reforzar los esfuerzos de conservación de las especies en la región.
De acuerdo con el Centro de Innovación y Gestión Ambiental México, el tapir y el jaguar se encuentran entre las especies más amenazadas por la caza ilegal, pese a que ambas cuentan con protección especial, hábitats destinados a su preservación, y existen restricciones de caza establecidas en la legislación ambiental.
La situación es considerada como urgente por especialistas, quienes advirtieron que la disminución de las poblaciones de estos mamíferos podría tener consecuencias irreversibles para los ecosistemas de la región, pues tanto el tapir como el jaguar contribuyen a la dispersión de semillas y al control de otras especies, por lo que su caería de forma legal estaría descartada por completo.
Eduardo Naranjo, investigador titular de El Colegio de la Frontera Sur, señaló que la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’An constituye junto a Biosfera de Calakmul en Campeche, y Montes Azules en Chiapas como los únicos hábitats que cuentan con la extensión territorial y las condiciones necesarias para albergar poblaciones viables de ambas especies.
Asimismo, destacaron la necesidad de reforzar los esfuerzos de conservación en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’An, considerada uno de los últimos refugios de la biodiversidad en la Península de Yucatán y un sitio estratégico para garantizar la supervivencia del tapir y del jaguar en Quintana Roo.
“Para este tipo de animales como el tapir, que están amenazados, que requieren de mucho espacio para vivir, se requieren de grandes superficies con muy poca gente para que se pudiera hacer una cacería controlada y sostenible, sobre todo a largo plazo. Y esos sitios con hábitat muy extenso ya solamente están dentro de las áreas protegidas acá en México”.
Aunque las leyes ambientales prohíben la caza del jaguar y establecen medidas de protección para el tapir, la captura ilegal de estos animales continúa registrándose en algunas zonas, impulsada por factores como el comercio clandestino, las creencias tradicionales y los conflictos derivados de las actividades humanas en áreas cercanas a la selva.
Especialistas indicaron que la problemática requiere una atención integral que incluya el fortalecimiento de la vigilancia ambiental, el incremento de las acciones de inspección y sanción, así como programas permanentes de educación y sensibilización dirigidos a las comunidades cercanas a las áreas naturales.
