Sondeos en municipios
Mientras buena parte de la conversación política en Quintana Roo sigue concentrada en la disputa por la Coordinación Estatal de Morena...
Mientras buena parte de la conversación política en Quintana Roo sigue concentrada en la disputa por la Coordinación Estatal de Morena, una ruta paralela comenzó a moverse en silencio. Sin anuncios. Sin fotografías. Sin declaraciones.
Las encabeza Carlos Ulloa, enviado de la dirigencia nacional y uno de los operadores con mayor peso dentro del movimiento. Cuando Ulloa escucha, también toma nota. Cuando toma nota, el mensaje suele llegar a donde se toman las decisiones.
Lo interesante es que las reuniones no giran alrededor de la gubernatura. Al menos no de manera directa. El tema son las Coordinaciones Municipales. Ahí es donde aparece la verdadera lectura política.
Morena entendió que ninguna candidatura estatal será suficiente si no existe una estructura sólida en los municipios. Antes de definir quién encabezará el proyecto en 2027, necesita ordenar el territorio que habrá de sostenerlo.
Por eso todo comienza en Cancún. La joya de la corona. El municipio con más electores, mayor presupuesto, mayor visibilidad y el principal centro de poder político de Quintana Roo. Ninguna ruta hacia el gobierno estatal puede construirse sin pasar por Cancún. En dicho escenario destacan los nombres que ya han sido vinculados a estas reuniones.
Se supo que Pablo Gutiérrez, actual secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, no pudo asistir por cuestiones puntuales, aunque sí hay interés en él y de él. Con amplia experiencia y cercano al círculo de poder, ostenta ventaja en algunas encuestas conocidas.
Quien sí acudió fue Jorge Sanén, presidente del Consejo Político Estatal de Morena y uno de los perfiles más cercanos a los espacios de decisión del movimiento.
Alberto Batún es otro. También estuvo allí, en Cancún, donde se desarrollaron los encuentros. Tiene una larga trayectoria dentro del proyecto.
Ninguna mujer ha confirmado públicamente si participó o no.
Estas reuniones no parecen diseñadas para cumplir un trámite, parecen orientadas a identificar perfiles con capacidad real de operación, estructura, liderazgo y construcción de acuerdos.
La lógica es sencilla. Quien encabece una Coordinación Municipal tendrá presencia territorial, cercanía con la militancia, capacidad de movilización y una posición privilegiada rumbo a las futuras definiciones electorales.
Por eso el ejercicio ya se extendió sobre Isla Mujeres y comenzó a desplegarse hacia el sur del estado. Morena está haciendo lo que hacen los partidos cuando saben que se acerca una elección decisiva: acomodar piezas, medir fuerzas y reducir riesgos.
La principal preocupación no está en la oposición. Está en casa: en administrar aspiraciones, contener inconformidades y evitar que la competencia interna termine abriendo heridas que después resulten difíciles de cerrar.
Esa es la señal que envían estas reuniones.
