Madres Buscadoras se reúnen con la esperanza de traer a sus hijos de vuelta
Familias y activistas alzan la voz para exigir respuestas y mantener vigentes las investigaciones de sus seres queridos.
El Parque de Las Palapas fue escenario de un espacio de resistencia, dolor y esperanza con el Encuentro de Familias Buscadoras, impulsado por Deisy Blanco, integrante del colectivo Familias Buscadoras de Isla Mujeres, quien no había cesado en la búsqueda de su hija, Fernanda Cayetana, desde 2022, en el marco del Día Internacional de las Personas Desaparecidas.
A las 16:00 horas, la agrupación, que mantenía 55 personas desaparecidas y registraba cifras en aumento, buscó visibilizar la situación.
¿Qué busca el Encuentro de Familias Buscadoras?
El encuentro no buscó ser una conmemoración festiva, sino un recordatorio directo a las autoridades sobre la ausencia de sus familiares y un espacio de abrazo colectivo entre distintos grupos de búsqueda y activistas.
Si bien las familias buscadoras reconocieron que la Fiscalía General del Estado (FGE) recurría cada vez más a las pruebas de ADN como principal herramienta, consideraron que estas aún resultaban insuficientes frente a la magnitud de la crisis.
La activista mencionó que habría momentos para compartir, como piñatas, cantar las mañanitas y escuchar mariachi, entre lágrimas y alegrías que buscaban romper la indiferencia social.
“No es una fiesta, es para dar a conocer al gobierno que nos hacen falta nuestros seres queridos; hay casos de larga data como el de Francisco, Jorge y el de Diana. Es por eso que nos unimos con otras agrupaciones para llevar a cabo este evento, para que no solo sean madres buscadoras, sino también activistas que nos apoyen”, enfatizó Deisy Blanco, quien reafirmó el motor de su lucha: “Yo siempre he dicho que por mi hija doy la vida, hasta encontrar a Fernanda Cayetana”.
¿Cómo participan las familias y colectivos?
Entre los testimonios de vida que convergieron en esta exigencia estuvo el de Nancy Silva, cuyo hijo Abraham, una persona con discapacidad, cumplió tres años desaparecido. El pasado 26 de julio se cumplió este periodo, después de que el joven había llegado a la región para trabajar en las obras del Tren Maya, en busca de un mejor futuro.
Ese día, Abraham cumplía años y el único deseo de su madre era tenerlo de vuelta. La esperanza de Nancy se había reavivado apenas 20 días antes, cuando recibió un indicio de que su hijo pudo haber sido visto en Playa del Niño.
“Yo lo único que pido es que la gente que nos ve nos hable; él no es agresivo, no lastima. Solo quiero saber dónde está y llevarlo a casa. Ayúdenos a compartir, a no ignorar, a tender una mano”, clamó la madre.
A esta voz se sumó la de Juan José Huerta, integrante del colectivo Buscando por Amor —el cual mantenía 25 fichas de búsqueda activas—, quien buscaba incansablemente a su hijo Juan de Dios Huerta Cambranis, privado de la libertad el 18 de mayo de 2024 mientras trabajaba y supuestamente trasladado hacia Bacalar.
“Lo he estado buscando por cielo, mar y tierra y lo único que me han dicho es que lo tienen trabajando por todos los oficios que él sabe hacer. Yo lo único que quiero es que mi hijo regrese a casa porque todos lo extrañamos”, compartió el padre buscador.
Con la suma de estas historias y muchas más en el Parque de Las Palapas, las familias buscaron tocar puertas y ablandar corazones para que la sociedad se sumara a una sola causa: traer a sus seres queridos de vuelta a casa.
