Ejidos de Quintana Roo impulsan aprovechamiento forestal sustentable
Dos núcleos agrarios promueven proyectos de producción maderable y de conservación.
Ejidatarios de Ignacio M. Altamirano II y Laguna Kaná, en la zona maya de Quintana Roo, promovieron proyectos de aprovechamiento forestal sustentable orientados a la producción maderable y a la conservación ambiental de la región.
Las iniciativas ambientales, ingresadas ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) bajo los registros 23/L7-0023/08/26 y 23/ L7-0059/08/26, proyectan el desarrollo de Documentos Técnicos Unificados para evaluar y autorizar el manejo responsable de los recursos maderables en ambos núcleos agrarios.
Con estas acciones, las comunidades buscan fortalecer su economía local mediante la extracción ordenada de materias primas, reduciendo la vulnerabilidad social y generando empleos directos en la recolección, administración y mantenimiento del bosque.
En el caso del ejido Ignacio M. Altamirano II, la propuesta abarca actividades de aprovechamiento forestal orientadas al uso eficiente de la madera, estableciendo criterios de selección técnica y turnos de recuperación vegetativa que aseguren la permanencia del ecosistema a largo plazo.
De forma paralela, el ejido Laguna Kaná presentó su respectivo plan técnico para consolidar esquemas de manejo silvícola que protejan la diversidad botánica y reforestar las áreas intervenidas.
Ambos proyectos están diseñados para operar bajo regulaciones estrictas de bajo impacto ambiental, priorizando el mantenimiento del dosel, la protección del suelo contra la erosión y la delimitación de zonas de reserva.
Las comunidades prevén inversiones en medidas de prevención de incendios forestales, la apertura y vigilancia de brechas cortafuego, y la supervisión técnica constante para evitar la tala clandestina o la degradación de los recursos naturales dentro de sus terrenos ejidales.
El esquema de comercialización previsto por los comuneros permitirá canalizar de manera formal los volúmenes maderables autorizados hacia mercados locales y regionales, asegurando que parte de las ganancias se destine a obras de infraestructura comunitaria y programas de previsión social para las familias locales.
