Contundente mensaje al morenismo
No es común ver escenas como la que hoy ofrece Morena en Quintana Roo. En los procesos de sucesión, lo habitual es que las aspiraciones...
No es común ver escenas como la que hoy ofrece Morena en Quintana Roo. En los procesos de sucesión, lo habitual es que las aspiraciones personales provoquen distanciamientos, competencias anticipadas e incluso fracturas.
Sin embargo, en esta etapa de definición del coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Ana Patricia Peralta y Gino Segura han decidido enviar un mensaje completamente distinto: el de la unidad.
Ambos saben que sólo uno podrá convertirse, llegado el momento, en candidato o candidata a la gubernatura. Morena aún no define si esa posición corresponderá a un hombre o a una mujer, decisión que marcará el rumbo de la sucesión estatal. Mientras tanto, lejos de caer en la disputa o en el protagonismo, han privilegiado el trabajo conjunto.
Lo ocurrido en Bacalar es una muestra clara de ello. Compartieron la Asamblea Informativa de Morena, caminaron juntos las calles entregando el periódico Regeneración, dialogaron con los ciudadanos y refrendaron el compromiso de fortalecer la organización territorial del movimiento. Más que una simple actividad partidista, el mensaje fue político: primero está el proyecto y después las aspiraciones personales.
En una época en la que la política suele estar marcada por los egos, la descalificación y las divisiones internas, resulta refrescante observar a dos de los principales perfiles de Morena construyendo una ruta diferente.
No se trata de renunciar a sus legítimas aspiraciones, sino de entender que la fortaleza del movimiento dependerá, en buena medida, de la capacidad de mantenerse unido antes, durante y después de la definición.
Ese quizá sea el principal activo que hoy están construyendo Ana Paty Peralta y Gino Segura. Ambos han comprendido que la ciudadanía también observa las formas y que la madurez política genera confianza.
La decisión final llegará en su momento y será Morena quien determine quién encabezará el proyecto rumbo a 2027. Pero mientras ese día llega, la imagen que hoy proyectan ambos aspirantes fortalece al movimiento y envía una señal de estabilidad que difícilmente pasa desapercibida.
En política, competir es natural; hacerlo sin dividir es lo verdaderamente extraordinario. Y ese, sin duda, es el mensaje que hoy están dejando Ana Paty Peralta y Gino Segura.
