Chetumal: Invitan a rescatistas a participar en las jornadas de vacunación antirrábica
La finalidad es acercar el servicio a quienes de manera voluntaria se preocupan por la salud y bienestar de animales.
Autoridades del Municipio de Othón P. Blanco invitan a los rescatistas que cuenten con animales bajo su cuidado a participar en las jornadas de vacunación antirrábica canina y felina, en su Modalidad Visita a Domicilio.
El personal de la Dirección de Salud Municipal acudirá de manera gratuita hasta el refugio para llevar a cabo la vacunación antirrábica mínimo 10 mascotas en resguardo, previa llamada o mensaje de Whatsapp al número telefónico 983 332 6649.
La finalidad es acercar el servicio a quienes de manera voluntaria se preocupan por la salud y bienestar de animales que se encontraban en situación de calle o del maltrato animal en la capital del estado.
En Chetumal no existe un censo oficial del número exacto de rescatistas independientes, pero se sabe que son decenas de voluntarios organizados en distintas agrupaciones locales quienes brindan atención y refugio a canes y felinos y se mantienen en contacto por redes ciudadanas en plataformas digitales.
La mayoría opera de manera independiente o en pequeños grupos y se estima que atienden una población de más de 40 mil animales callejeros.
Además de estas acciones en beneficio de los rescatistas que cuenten con animales bajo su cuidado, las autoridades municipales mantienen los fines de semana la Campaña Permanente de Vacunación Antirrábica Canina y Felina, en Chetumal.
Las personas pueden acudir con sus mascotas los sábados y domingos al Centro de Atención Canina y Felina (CAC), ubicado en Cerrada Flor de Pascua, entrando sobre Codorniz, en la colonia Del Sol, de la capital del estado, a partir de las 9 hasta las 14 horas.
Los síntomas de la rabia en perros son cambios drásticos de conducta, con agresividad inusual o timidez extrema, salivación excesiva con espuma, parálisis, dificultad para tragar, tambaleo y aislamiento. La enfermedad es mortal y avanza rápidamente tras la aparición de signos clínicos, a menudo dividiéndose en una fase furiosa y otra paralítica.
Mientras que en los gatos se manifiesta con cambios drásticos de comportamiento como agresividad repentina o miedo extremo, babeo, vocalizaciones inusuales, parálisis progresiva y convulsiones. La enfermedad avanza en fases, pasando de la irritabilidad a la parálisis y, finalmente, al coma y la muerte en pocos días.
