Afectaciones en Quintana Roo por el T-MEC no serían inmediatas
El sector de la construcción descarta problemas a corto plazo, pero podría darse aumentos en el precio de los insumos.
Aunque en el corto plazo no se anticipan afectaciones relacionadas con el T-MEC, las cámaras del sector de la construcción que, a futuro, podrían registrarse incrementos adicionales en el precio de materiales como el acero.
Manuel Jesús Miguel, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Quintana Roo, explicó que por el momento no existe una señal inmediata de impacto sobre las obras que se desarrollan en la entidad.
Sin embargo, señaló que cualquier modificación en las condiciones comerciales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); arancelarias o de importación, podría reflejarse en los costos de los insumos utilizados por las empresas constructoras.
Entre los materiales que podrían presentar una mayor variación se encuentra el acero, considerado uno de los componentes fundamentales para proyectos habitacionales, turísticos, comerciales y de infraestructura pública: aunque se han logrado tratos con acereras nacionales, aún podrían registrarse afectaciones.
“Esto va a provocar que haya una volatilidad en la parte de los precios, como comentamos, se ha tratado de mantener el precio del acero de manera estable, lo cual ha sido de mucha ayuda por lo menos en el corto tiempo, porque nos ayuda a que los presupuestos de proyectos activos pues no tengan incertidumbre con los precios”,
agregó.
Quintana Roo, en desventaja por falta de industria propia
El dirigente empresarial subrayó que Quintana Roo enfrenta una desventaja logística frente a otras entidades del país, debido a que una parte importante de los materiales de construcción debe ser transportada desde regiones lejanas.
Esto provoca que el costo final de los productos sea más elevado por conceptos como combustible, traslado, almacenamiento y distribución.
La CMIC recordó que el encarecimiento de los materiales no solamente afecta a las compañías constructoras, sino también al precio final de viviendas, desarrollos turísticos y obras públicas, por lo que cualquier incremento podría tener repercusiones en la inversión y en el crecimiento del sector en Quintana Roo.
