Adultos mayores: entre la pobreza y la supervivencia.
La realidad económica de millones de personas de la tercera edad en México dista de ser un descanso merecido...
La realidad económica de millones de personas de la tercera edad en México dista de ser un descanso merecido. La insuficiencia de ingresos para cubrir necesidades básicas obliga a este sector a mantenerse activo en el mercado laboral, dependiendo, además, de transferencias gubernamentales o apoyo familiar.
Tener una pensión ya no garantiza un retiro digno. Los recursos recibidos se diluyen frente al encarecimiento de la vida y el aumento continuo de gastos en salud y cuidados médicos. Al cierre del segundo trimestre de 2026, en el país se contabilizaron 21.76 millones de adultos mayores de 60 años y más, de los cuales 6.80 millones todavía están en el mercado laboral, es decir, tres de cada 10.
Si se considera únicamente a la población de 65 años y más, uno de cada cuatro aún trabaja, de los cuales 77% lo hace en la informalidad, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en la región, buena parte de las personas de la tercera edad (65 años y más) no cuenta con una pensión o ésta es insuficiente para sostener a este grupo etario fuera de la pobreza. “El porcentaje de personas afectadas por esta situación es mayor en los deciles de ingresos más bajos, así como entre las mujeres”.
En el caso específico de México, 81.3% y 86.5% de los hombres y mujeres del decil 1 (ingresos más bajos) recibe pensiones insuficientes (dato de 2024), mientras que en el decil 2 las cifras son de 65.9% y 77.4% para ellos y ellas, respectivamente. En el decil 5 (mayores ingresos), la situación mejora, pero no se elimina: 27.8% de los hombres y 43.5% de las mujeres está en esa situación.
Las cifras revelan que, entre los adultos mayores que forman parte de los primeros tres deciles, la mitad o más perciben jubilaciones insuficientes o no las perciben, dice la CEPAL. “Esto significa que las personas en esta situación deben recibir transferencias sociales, ayudas familiares, deshacerse de ahorros o continuar trabajando más allá de la edad de jubilación legal, para alcanzar un nivel de ingresos que los sitúen fuera de la pobreza”.
En México, 24% de las personas de 65 años y más vive en situación de pobreza, según el Inegi. Si bien este indicador mejoró en los últimos años, aún representa una cifra importante. Esto implica que a 3.2 millones no les alcanza el dinero para comprar los bienes y servicios que necesitan a diario, de los cuales 500,000 lo hacen en pobreza extrema, es decir, además padecen de al menos tres carencias sociales.
EL 28 de agosto se conmemoró el Día del Adulto Mayor, una fecha importante para hacer conciencia de lo importante que es ahorrar para nuestro retiro. De acuerdo con PensionISSSTE, en el país se considera a una persona como adulto mayor cuando tiene 60 años o más. Esta edad, dice, marca el inicio de una etapa donde las personas presentan condiciones de vulnerabilidad física, social y económica.
Héctor Magaña, catedrático del Tec de Monterrey, considera que las pensiones bajas o nulas y la ausencia de ahorros dificultan la vida en esta edad, donde no solo se enfrenta una vida más cara, sino un gasto creciente en materia de salud y cuidado y pocas oportunidades laborales por el llamado edadismo, lo cual se refleja en altos niveles de informalidad.
Si bien elementos como la pensión de adultos mayores que otorga el gobierno apoyan el gasto familiar, en muchos casos, al ser el único recurso, terminan por ser insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
Trabajar, la única opción para los adultos mayores. Ante esta situación, millones optan por emplearse en cualquier actividad para mejorar sus ingresos. Tal es el caso de Amelia. A sus 69 años trabaja como empacadora en un supermercado para cubrir sus gastos del mes. “Tengo una pequeña pensión y el apoyo de adultos mayores, pero no me alcanza para alimentos, medicina, la luz, el teléfono y todo lo que debo pagar”.
La labor de cerillita que realiza dice, le permite convivir con gente de su edad, sentirse útil, mantenerse activa y, sobre todo, complementar sus ingresos. En temporadas altas, como diciembre, percibe hasta 10,000 pesos, “nada despreciables”.
María es otro caso. A sus 71 años, es pensionada por el ISSSTE, pero el dinero que recibe le es insuficiente. Lleva trabajando casi dos años en un local de venta de ropa cerca de su domicilio. “Para mí es magnífico, porque estoy a cinco minutos de casa, no gasto en transporte ni en comida, trabajo seis horas y recibo un ingreso adicional que me salva la vida”.
En conclusión, el panorama nacional es triste: cifras del 2026 marcan que hay 21.76 millones de personas mayores de 60 años en México. Tres de cada diez adultos mayores de 60 años siguen en el mercado laboral. El 77% de los adultos de 65 años y más que trabajan en la informalidad, pues lo hacen sin un contrato formal o prestaciones de ley. Muchos buscan ingresos flexibles en plataformas digitales o comercio.
La inflación afecta el valor del dinero, lo que dificulta comprar alimentos básicos como carne, leche o frutas. Una gran parte de los adultos mayores no tiene una pensión suficiente para dejar de trabajar. Más de la mitad de las personas de la tercera edad dependen de la ayuda económica de sus hijos o familiares para subsistir. Triste realidad para los ciudadanos que llegan a la vejez en México.
Exportaciones de México rompen récord, superan 80 mil millones de dólares en julio
Las exportaciones mexicanas superaron por primera vez los 80 mil millones de dólares, impulsadas por las ventas de equipo de cómputo y electrónicos a Estados Unidos, en medio del auge en las inversiones relacionadas con infraestructura de inteligencia artificial.
Las ventas de mercancías al exterior repuntaron 43.7% anual, su mayor crecimiento en poco más de cinco años, desde mayo de 2021, y sumaron 81 mil 420 millones de dólares. El fuerte dinamismo fue por el repunte de 64.9% en las manufacturas distintas de las automotrices, que sumaron 59 mil 840.8 millones de dólares, y representaron 73% del total de las ventas al exterior, según los registros del INEGI.
Las exportaciones no petroleras hacia Estados Unidos, que representan 84.5% del total, se dispararon 49.8% anual en julio, desde el 35.9% reportado en el mes previo.
“Esto ocurre en un contexto en el que las empresas estadounidenses presentan una alta demanda por insumos para desarrollar los centros de datos asociados a la inteligencia artificial y en un momento en el que Estados Unidos endurece las restricciones comerciales a la importación de dichos insumos provenientes de socios asiáticos”, señaló Enrique Covarrubias, economista en jefe y director de análisis de Actinver.
Destacó que las cifras apuntan a que México se ha convertido en un sustituto de dichos insumos, reforzando la integración entre las cadenas productivas de ambos países.
“Las exportaciones de manufacturas no automotrices se mantuvieron notablemente sólidas, beneficiándose de los efectos indirectos de la fuerte inversión en inteligencia artificial en Estados Unidos”, señaló Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina, en Goldman Sachs.
Analistas de Monex coincidieron en que el avance reportado en las exportaciones fue por el impulso de un mayor dinamismo de las manufacturas, no automotrices, donde destacaron los envíos de equipos eléctricos y electrónicos y maquinaria.
Las exportaciones petroleras moderaron su avance a 6.8% anual en julio, muy por debajo del 42.6% reportado en el mes previo. Las exportaciones agropecuarias retrocedieron 8.6%, y ligaron tres meses consecutivos con descensos. Por el contrario, las ventas de la industria extractiva se aceleraron a 87.1%, por arriba del 37.3% anterior, y ligaron 13 meses consecutivos con avances de más de dos dígitos.
En tanto, las de la industria manufacturera crecieron 45.7%, la mayor cifra desde mayo de 2021, y a su interior, las de la industria automotriz se moderaron a 2.4% anual, desde 7.5% de julio.
Repuntan importaciones en México
Las importaciones también se aceleraron, y reportaron un crecimiento de 45% anual en julio, la mayor cifra desde el 2021, y también anotaron un récord, con 82 mil 267.6 millones de dólares. Lo anterior, por el crecimiento de las importaciones de bienes de uso intermedio, de 56.3%, que representaron 81.6% del total de compras. También destacó el avance de 9.9 % en las importaciones de bienes de capital, el mayor en 27 meses.
