La mano invisible de la solidaridad humana
Reflexiones, columna de Hortensia Rivera Baños: La mano invisible de la solidaridad humana
Y como si fuera poco la crisis económica y humanitaria que Venezuela ha vivido durante décadas, ahora se suma el devastador paso de la naturaleza, un fenómeno conocido como “doblete sísmico” que consistió en dos potentes terremotos consecutivos de magnitud 7.2 y 7.5, ocurridos el pasado 24 de junio 2026. Los epicentros se localizaron en el centro norte del país, afectando gravemente la capital, Caracas, así como a los estados de la Guaira, Carabobo, Aragua y Yaracuy.
Esta tragedia que enluta no solo a nuestros hermanos venezolanos, como humanidad nos deja acongojada el alma, y nos hace recordar que la vulnerabilidad no es un asunto de unos cuantos; es una realidad compartida, la cúpula inestable de un cielo que puede tronar cuando menos lo esperemos.
Es profundamente alentador que, ante la tragedia, la resiliencia humana se pone a prueba, la determinación solidaria de la comunidad nos deja en claro que unidos se pueden salvar más vidas. Transformar el pánico en un rol activo de supervivencia basado en protocolos claros que ayuden a salvar vidas, es esencial en las primeras 72 horas. Más de 24 países han prestado ayuda humanitaria, México envió un contingente de 250 elementos del ejército mexicano, binomios caninos y material de curación, de igual manera, los equipos de búsqueda y rescate de El Salvador, Perú, Chile, Colombia, Perú y Ecuador.
Es importante mencionar que los países europeos se suman a este contingente de ayuda humanitaria brindando hospitales de campaña, insumos médicos y equipos de ingeniería civil. Y como siempre, la Cruz Roja se ha hecho presente, desde centros logísticos de la región. En todo este retumbar de dolor y tragedia, la vida nos recuerda que siempre hay esperanza, y las fronteras dejan de serlo para dar paso a la solidaridad humana, a la empatía con el pueblo en desgracia. Ante el golpe más duro de la tierra, la voluntad humana siempre va a encontrar la forma de reconstruir sobre los escombros.
En Mérida, Yucatán, los centros de acopio para los damnificados son: bajos del Palacio Municipal, ubicado en la colonia Centro, con horarios especiales de contingencia de 10:00 a 15:00 horas los fines de semana y de 8:00 a 17:00 horas de lunes a viernes. CANACO SERVYTUR Mérida, Ubicada en la Avenida Itzáes #273, en la colonia García Ginerés, lunes a viernes en un horario de 9:00 a 17:00 horas. Rinconada Chuburná, habilitado directamente por la comunidad venezolana radicada en el Estado, se encuentra en la calle 13 #103 esquina con calle 22A (calle cerrada), recibe víveres de lunes a sábado de 9:00 a 18:00 horas.
Entre los insumos solicitados destacan los siguientes: Alimentos no perecederos, enlatados con abre fácil, arroz, granos secos, leche en polvo y agua embotellada.
Higiene y salud, medicamentos básicos de curación, pañales para niños y adultos, toallas sanitarias y jabón.
Apoyar a nuestros hermanos venezolanos hoy, es recordar que mañana podríamos ser nosotros quienes miremos el cielo buscando una mano amiga.
