Alquimia creativa

Reflexiones, columna de Hortensia Rivera Baños: Alquimia creativa

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Sabemos que las distintas expresiones artísticas son beneficiosas para las personas practicantes y para aquellas que se complacen en admirarlas. Los seres humanos tenemos una tendencia a comunicarnos de distintas maneras. En un embarazo, el feto que está formándose en el útero es capaz de responder a estímulos como la música y reconocer sonidos, e inclusive es capaz de relajarse al sentir el alivio de su madre generado por la música. Este es un ejemplo de lo que el arte provoca.

Las bellas artes hacen referencia al concepto de belleza y buen gusto. En el siglo XVIII sólo se concebían seis bellas artes: pintura, escultura, arquitectura, música, danza y literatura. En el siglo XX el cine recibió el nombre de séptimo arte.

Pero ¿qué pasa en el cuerpo humano cuando nos expresamos a través del arte? Dicen los que saben que el arte invita a movernos, a sentirnos libres y el cuerpo refleja esa libertad junto a lo emocional. Cuando vemos un cuadro de la pintora Frida Khalo, descubrimos que en medio de todo ese colorido, el sufrimiento y el dolor fueron determinantes para que sus emociones le dictaran a sus manos y creara sus obras de arte. Su resiliencia la convirtió en una destacadas pintora del siglo XX.

Vincent Van Gogh, hombre atormentado por la esquizofrenia, utilizó al igual que Khalo, la pintura como una forma de resolver el sufrimiento a través de sus emociones más fuertes. Es verdad, no todos somos
Frida, ni Van Gogh ni lo pretendemos; sin embargo, saber que el arte puede darnos  herramientas para afrontar distintas enfermedades que nos mantienen sujetos al dolor, emplear el arte para desenterrar los
sentimientos que nos están coartando la vida, es, sin duda, un instrumento, no sólo para conocernos, sentirnos felices, y aumentar nuestra autoestima, es una manera eficaz de sobreponernos a la adversidad, y es lo que conocemos como resiliencia.

Sentarnos a contemplar la adversidad, sentirnos víctimas, llorar por los rincones no es el camino a una mejora en nuestra salud. Siempre van a haber baches, y como dice el doctor y motivador Mario Puig: no hagamos de un bache nuestra tumba. Todos somos distintos y afrontamos la vida de diferentes maneras, pero recordemos que la actitud que tomamos ante la adversidad es lo que nos va a definir un futuro.

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