Familia engaña al mundo del arte en NY con falsos Warhol y Banksy

Las ‘estrellas’ detrás de este esquema de fraude son Erwin Bankowski y Karolina Bankowska, padre e hija.

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Familia engaña al mundo del arte en NY con falsos Warhol y Banksy. (Foto: AP)
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Lo que parecía una historia común en el exclusivo circuito del arte en Nueva York terminó por destapar un sofisticado esquema de fraude internacional protagonizado por Erwin Bankowski y Karolina Bankowska, padre e hija.

Este par logró infiltrarse en el mercado del arte con decenas de obras falsas atribuidas a figuras como Andy Warhol y Banksy, engañando incluso a reconocidas casas de subastas.

Todo comenzó cuando el marchante Robert Rogal recibió a una joven que se presentó como Karolina Bankowska, quien llevaba consigo un cuadro supuestamente firmado por Andrew Wyeth, el cual, pese a algunas dudas sobre su procedencia, parecía lo suficientemente convincente como para ser valuado entre 20 mil y 30 mil dólares.

Sin embargo, lo que parecía una pieza prometedora resultó ser parte de una red de falsificaciones mucho mayor.

Un fraude millonario

De acuerdo con fiscales federales, Karolina, de 26 años, y Erwin, de 50, lograron colocar en el mercado al menos 200 obras falsas, obteniendo ganancias cercanas a los 2 millones de dólares. Las piezas eran producidas en Polonia por un cómplice y reproducían obras menos conocidas de artistas reconocidos, lo que facilitaba el engaño.

Entre las ventas más lucrativas destaca una pintura atribuida a Richard Mayhew, que fue subastada por 160 mil dólares en la casa DuMouchelles. El esquema también alcanzó a otras importantes firmas del sector como Bonhams, Phillips y Freeman’s, algunas de las cuales evitaron pronunciarse públicamente.

Cómo operaban

Según la investigación, los implicados utilizaban papel antiguo y sellos falsificados de galerías ya desaparecidas para dar apariencia de autenticidad. Incluso replicaban detalles como etiquetas de procedencia. Uno de los errores que levantó sospechas fue detectado por la experta Erin Thompson, quien notó que uno de los sellos indicaba una dirección con un formato que dejó de utilizarse en 1962, aunque la obra estaba fechada en 1976.

El sello llevaba además el nombre de M. Knoedler & Co., una histórica galería neoyorquina que cerró en 2011 tras su propio escándalo por falsificaciones de artistas como Jackson Pollock y Mark Rothko.

El principio del fin

Las alarmas comenzaron a sonar en 2023, cuando representantes del artista Raimonds Staprans detectaron una obra falsa titulada Triple Boats en subasta. A pesar de las advertencias, la pieza se vendió por 60 mil dólares, evidenciando las fallas en los filtros del mercado.

Finalmente, el caso llegó a las autoridades y ambos acusados se declararon culpables de fraude electrónico y otros cargos. En el tribunal, Karolina Bankowska admitió su responsabilidad, mientras su padre ofreció disculpas, argumentando que actuó en un intento por mantener a su familia.

Un problema más común de lo que parece

Para Erin Thompson, profesora de delitos relacionados con el arte en la Universidad Municipal de Nueva York, el caso no es una excepción, sino una muestra de una práctica más extendida. 

“La gente piensa que el mundo del arte es un lugar refinado, lleno de personas cultas que sólo quieren compartir la maravilla del arte hermoso. Deberían asumir que hay muchas más falsificaciones por ahí”, declaró.

El marchante Rogal, quien nunca llegó a vender el falso Wyeth, lo resume con cautela: 

“Uno intenta prestar un servicio y hacerlo correctamente ¿Pueden engañarnos? Desde luego que sí”.

Con información de AP

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