Abuso sexual en la Universidad de Cornell: una víctima y siete agresores
En medio de la controversia, la actriz Florence Pugh difundió un mensaje en el que exigió mayor participación de los hombres para combatir la violencia sexual.
El caso de una exestudiante de la Universidad de Cornell, quien acusa a siete alumnos de haberla drogado y agredido sexualmente en 2024, volvió a generar polémica después de que las autoridades estadounidenses decidieran reexaminar las acusaciones.
Agresión sexual en la Universidad de Cornell: ¿qué pasó en 2024?
La mujer, identificada en la demanda como Jane Doe, tenía 20 años cuando ocurrieron los hechos. De acuerdo con la demanda civil presentada este mes, acudió a una fiesta en la casa de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024, y posteriormente fue víctima de una agresión sexual que, según su relato, se prolongó durante varias horas.
La denuncia señala que dos de los hombres la presionaron para consumir una sustancia que le dijeron que era ketamina, además de alcohol y marihuana. Posteriormente, uno de los involucrados habría enviado un mensaje al grupo de Snapchat de la fraternidad para indicar que había una mujer arriba.
Los siete hombres acusados son:
- Matthew Ingalls
- Diego Sarabia
- Winston Lee
- Johnathan Newell
- Gilio Lopes
- Scott Norris
- Scott Kretzschmar
The Cornell 7:
— Mrs. Butters 🥧 (@MrsButters) September 25, 2026
Matthew Ingalls
Johnathan Newell
Winston Lee
Gillio Lopes
Diego Sarabia
Scott Norris
Scott Kretzschmar
All 7 Chi Phi members are named as defendants in a civil lawsuit alleging they drugged a Cornell student with ketamine and sexually assaulted her for HOURS in… pic.twitter.com/2ofuBlN0C9
Las acusaciones, sin embargo, no han sido probadas ante un tribunal y los señalados tienen derecho a defenderse. Un abogado de Kretzschmar negó las acusaciones y afirmó que su cliente nunca agredió ni tocó sexualmente a la demandante. Norris, por su parte, negó haber participado en actividades sexuales o en el consumo de drogas, aunque reconoció haber enviado uno de los mensajes incluidos en la demanda.
¿Qué ocurrió después de la denuncia?
Según la demanda, Jane Doe informó a la policía de Cornell aproximadamente tres semanas después del supuesto ataque. En ese momento, la investigación no derivó en arrestos ni cargos penales contra los siete hombres.
La universidad inició posteriormente un procedimiento disciplinario bajo el Título IX, mientras que la fraternidad Chi Phi fue suspendida y posteriormente expulsada del campus.
El abogado de la exestudiante sostuvo que, tras la investigación interna, dos de los acusados fueron expulsados y otros recibieron sanciones menores, entre ellas suspensiones, talleres y trabajos escritos (ensayos). Esa versión provocó críticas hacia Cornell por la manera en que manejó el caso.
“¡Y dónde está la ley en este asunto! ¿Por qué no se les ha acusado de violación! Y si es así, todos deberían estar en prisión”
“El asunto de los ensayos es la parte más insultante. Como si escribir sobre lo que hiciste fuera ahora el castigo. Ella es la que tuvo que dejar toda su vida atrás”
“¿Cómo carajos no es un caso criminal una violación en grupo?”, cuestionaron usuarios en redes sociales
Universidad de Cornell emite comunicado
En un comunicado emitido este lunes 28 de septiembre, la Universidad de Cornell señaló que realizó una investigación independiente conforme al Título IX durante varios meses, con suspensiones temporales y otras medidas restrictivas mientras avanzaba el proceso.
Cornell University supports the decision of the Tompkins County District Attorney to provide an opportunity for the victim’s story in the 2024 Chi Phi fraternity sexual assault case to be heard by a criminal grand jury.
— Cornell University (@Cornell) September 28, 2026
Our statement: https://t.co/FIW8I8JYlU
Después, un panel integrado por profesores y miembros del personal capacitados escuchó durante varios días las pruebas presentadas tanto por la denunciante como por los acusados.
De acuerdo con Cornell, el panel impuso distintas sanciones, entre ellas expulsiones y suspensiones, y negó que alguno de los acusados hubiera recibido únicamente como consecuencia la elaboración de ensayos. La institución también confirmó que la fraternidad involucrada fue clausurada en 2024 y continúa sin acceso al campus.
“Cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones consecuentes a los implicados es falsa. Mantener la falsa narrativa de que las consecuencias fueron mínimas en este caso es irresponsable, hará que las víctimas se sientan menos seguras y apoyadas, y perpetuará la falta de denuncias de agresión sexual”, declaró Kyle Kimball, vicepresidente de Relaciones Universitarias de Cornell.
Fiscalía reabre la investigación
La controversia tomó una nueva dimensión luego de que el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, anunciara que su oficina volverá a examinar el caso y tiene previsto presentar las acusaciones ante un gran jurado, con la cooperación de Jane Doe.
El fiscal señaló que el relato incluido en la demanda civil presenta diferencias importantes respecto de la declaración que la mujer proporcionó a la policía en 2024.
Florence Pugh exige que los hombres alzen la voz
En medio de la polémica, la actriz Florence Pugh publicó un mensaje en Instagram en el que describió lo ocurrido como un “acto horrible” y aseguró sentirse “inquieta, enferma y ansiosa” después de conocer las acusaciones.
Florence Pugh calls on more men to speak out against violence on women in response to the Cornell University group sexual assault case:
— Pop Base (@PopBase) September 28, 2026
“This is really the moment where we need our men to be as horrified and as sickened as us. You need to be leading conversations about how we… pic.twitter.com/3bbBo3Pyyl
La actriz llamó a los hombres a no permanecer en silencio ante este tipo de situaciones y participar activamente en las conversaciones sobre violencia sexual.
“Este es el momento en que necesitamos que nuestros hombres estén tan horrorizados y asqueados como nosotras”, escribió Pugh, quien también cuestionó cómo las mujeres pueden confiar en que “no todos los hombres” son así cuando algunos permanecen callados ante situaciones de violencia.
Pugh también criticó a las instituciones educativas que, según su perspectiva, priorizan la reputación o el futuro académico de los hombres acusados por encima del impacto que una agresión puede tener en las víctimas.
“Ya no estoy cansada, sino indignada por las escuelas que protegen a los chicos por miedo a que su futuro se arruine”, escribió.
Finalmente, cerró su mensaje con un llamado a los hombres a involucrarse: “Enfádense por nosotras. Por favor”.
Con información de Variety
