Fármaco contra la hepatitis B abre la puerta a una ‘cura funcional’

La hepatitis B crónica puede provocar cáncer de hígado o insuficiencia hepática, y causa aproximadamente 1.1 millones de muertes al año en el mundo.

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Fármaco contra la hepatitis B abre la puerta a una ‘cura funcional’. (Foto: Canva)
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Un fármaco experimental contra la hepatitis B ha demostrado la capacidad de llevar a algunos pacientes a lo que los científicos denominan una “cura funcional”, permitiéndoles suspender el tratamiento sin que el virus reaparezca en niveles peligrosos.

Un progreso significativo

Los resultados, derivados de dos estudios internacionales, revelan que cerca de uno de cada cinco pacientes tratados con este medicamento logró reducir el virus a niveles tan bajos que su propio sistema inmunitario pudo mantenerlo bajo control.

Este hallazgo representa un progreso significativo frente a las terapias actuales, que suelen requerir tratamiento de por vida.

“No habíamos tenido un tratamiento que alcanzara este nivel de cura”, afirmó el doctor Seng Gee Lim, del Sistema de Salud de la Universidad Nacional de Singapur, quien lideró parte de la investigación.

Los resultados fueron presentados en una reunión científica en Barcelona y publicados en la prestigiosa revista médica New England Journal of Medicine.

Millones de vidas perdidas a causa de la hepatitis B

La hepatitis B crónica sigue siendo una amenaza global: puede provocar cáncer de hígado o insuficiencia hepática, y causa aproximadamente 1.1 millones de muertes al año en el mundo.

Aunque existe una vacuna altamente eficaz, millones de personas ya viven con la enfermedad en su forma crónica, que puede permanecer activa durante décadas.

El fármaco, llamado bepirovirsen —o “bepi”—, fue desarrollado por las farmacéuticas GSK e Ionis Pharmaceuticals. Su mecanismo de acción es innovador: se une al material genético del virus, bloquea su replicación, reduce una proteína conocida como “proteína S” y estimula la respuesta del sistema inmunitario.

En los ensayos clínicos participaron 1,838 pacientes que recibieron inyecciones semanales del medicamento durante seis meses, además de su tratamiento habitual. Aquellos que lograron mantener el virus indetectable durante seis meses tras suspender las inyecciones pudieron también dejar las pastillas. En aproximadamente el 20% de los casos, el virus permaneció indetectable incluso después de abandonar completamente el tratamiento, un resultado que no se observó en quienes recibieron placebo.

La doctora Anna Lok, experta en hepatitis de la Universidad de Michigan, destacó que aunque los resultados son prometedores, aún se necesita más investigación para determinar cuánto tiempo puede durar esta “cura funcional”.

Bajo revisión

Por ahora, el medicamento se encuentra bajo revisión acelerada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, con una decisión esperada en octubre. También está siendo evaluado por reguladores en Japón, China y Europa.

En cuanto a la seguridad, los efectos secundarios observados han sido leves, como dolor en el sitio de inyección o aumentos temporales en enzimas hepáticas. No obstante, los estudios no incluyeron a pacientes con condiciones más complejas, como cirrosis, lo que deja preguntas abiertas sobre su eficacia en todos los perfiles.

Con información de Variety

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