Morena ya pagó la novatada

Ayer mencionamos que, tras la convocatoria para el registro de aspirantes a diputados federales de Morena, el avispero se sacudió...

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Ayer mencionamos que, tras la convocatoria para el registro de aspirantes a diputados federales de Morena, el avispero se sacudió. Y es que algunos presidentes municipales ya se mueven con la intención de mantenerse pegados a la ubre del poder, pese a que en sus propios distritos no cuentan con representatividad y, por el contrario, enfrentan serios cuestionamientos en sus municipios.

Sin embargo, esta vez Morena pretende ser mucho más riguroso y cuidadoso en la selección de sus candidatos. Digamos que la novatez ya se pagó. Y se pagó con la presencia de alcaldes que para buena parte de la comunidad resultan cuestionados y que, pese a ello, hoy tienen la cara dura para pretender un nuevo cargo: la diputación federal.

En concreto, ahí están los casos de Isla Mujeres y Tulum. Sus presidentes municipales están lejos de contar con aceptación y, por el contrario, han acumulado cuestionamientos durante sus administraciones. Aun así, parecen considerar que la memoria de los ciudadanos es corta y que basta con cambiar de posición para comenzar de nuevo.

Pero Morena tiene claro que no es así.

La política tiene memoria y los ciudadanos también. Lo hecho, y sobre todo lo que se dejó de hacer, termina pagando factura y pesando cuando llega el momento de pedir nuevamente el voto.

El único caso que, hasta ahora, ha mostrado una ruta diferente es Cancún, donde el trabajo está a la vista. Falta mucho, por supuesto, porque estamos hablando de una ciudad que crece a un ritmo acelerado y que enfrenta enormes retos, pero también hay resultados que difícilmente pueden ocultarse.

Y quizá por eso, hasta el momento, no se ha mostrado interés por buscar la diputación federal. Tal vez —y aquí solamente estamos suponiendo— porque existe la posibilidad de tener prácticamente asegurado un espacio de primer nivel en el próximo gobierno estatal, claro, si Morena y sus aliados mantienen la gubernatura en 2027.

Lo cierto es que Morena pretende fortalecer al Congreso de la Unión con diputados de mayor nivel, capaces de acompañar desde la Cámara de Diputados el proyecto de transformación que encabeza Claudia Sheinbaum.

No más saltimbanquis que brincaron oportunistamente de la derecha a la izquierda, como ocurre en el caso de Isla Mujeres. Tampoco advenedizos que llegaron a una posición política por circunstancias extraordinarias, como ocurrió en Tulum tras el lamentable fallecimiento de quien originalmente ganó la elección.

Pero tampoco se trata únicamente de ganar una candidatura. Morena necesita diputados federales que representen realmente a sus comunidades, que tengan trabajo territorial, reconocimiento y capacidad para caminar de la mano con quien encabece el próximo gobierno estatal, si el partido logra mantener la gubernatura.

Y difícilmente pueden ser la mejor carta quienes ayer apoyaban otros proyectos y después lanzaron acusaciones contra la propia dirigencia partidista, incluso hablando de una supuesta “traición a la militancia”, como ocurrió en Isla Mujeres.

Quintana Roo tiene cuatro distritos federales y Morena, junto con sus aliados, tendrá que analizar con especial atención cada uno de los proyectos, cada perfil y cada propuesta.

Porque si algo debería haber quedado claro después de las experiencias recientes es que la novatez ya no puede ser pretexto.

Esta vez, las candidaturas tendrán que demostrar algo más que ambición política.

Al tiempo.

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