¿Dónde quedó la unidad?
Ahora sí se puso buena la telenovela. Poco le duró la unidad de Morena en Quintana Roo...
Ahora sí se puso buena la telenovela. Poco le duró la unidad de Morena en Quintana Roo, y ya se acabó el cuento de que todos estaban felices, de que todos estaban unidos, de que todos apoyaban la decisión del “pueblo sabio”. No fue más que pura apariencia.
Tras la designación de Eugenio Segura como defensor de la transformación de Morena en Quintana Roo, se dijo que iba a haber unidad entre los aspirantes que perdieron, pero el discurso no aguantó ni el primer sol.
El primero en romper filas fue Rafa Marín. El mismo que hace unas semanas, muy digno, dijo que se iba a dedicar a sus negocios, que se retiraba, que él mismo vio los resultados de las encuestas.
Pues ya se le olvidó. Y Ahora dice que está evaluando qué va a hacer. Su más reciente aparición pública dijo: "Vamos a estar peleando y luchando con quien sea; no porque le hayan dado la gubernatura significa que se van a quedar con todo el estado".
Fue directo en alusión clara a la designación de Gino. Es decir, desconoció el proceso que días antes decía aceptar. Pero para él se acabó la disciplina y la obediencia, lo que sigue es pelea.
Y luego, la que no podía faltar es Marybel Villegas Canche. Se tardó mucho en brincar, la verdad. Conociendo su ímpetu rebelde, todos esperaban que saltara al día siguiente de la designación. Pero se aguantó. Y hace unos días, resulta que también desconoce el proceso, dice que la encuesta fue amañada, que en cuatro meses se puede caer el nombramiento.
Todo esto no indica más que en Morena hay un verdadero cisma. Tanto que predicaban la unidad, la hermandad, el amor y paz. Y hoy ellos mismos demuestran que no es así.
Significa además que Morena ha estado viviendo de las apariencias. No es lo que dicen, de pura unidad. Hay pleitos, hay imposiciones, hay traiciones, como en cualquier otro partido. Y peor en este.
Porque en Morena quieren chamaquear a los actores políticos y al ciudadano con el cuento de que "el pueblo sabio es el que decide", de que fueron encuestas transparentes. Eso ya no se lo cree ni su abuela, como se dice por allí. Al menos, en el viejo PRI era el dedazo y todos lo sabían, y si no te gustaba, adiós.
Hoy Morena en Quintana Roo está roto. Y eso que apenas empieza la pelea. Y lo más grave no es el pleito entre ellos, lo más grave es la mentira con la que quieren seguir vendiendo el proyecto.
Al final, quienes quedan en medio son los militantes de a pie, los que sí creyeron en el movimiento, los que caminaron, los que tocaron puertas, los que hoy se rasgan las vestiduras defendiendo a su candidato o candidata.
Y todo lo anterior no es más que la obertura de la tragicomedia que aún se está escribiendo.
