El marco de la izquierda
Salvando el fuego, columna de Enrique Vera: El marco de la izquierda
Dentro de la teoría política se ha debatido ampliamente si el marco izquierda-derecha sigue siendo válido ante la complejidad del siglo XXI. Lo que es curioso es que, si bien hay un movimiento reaccionario por todo el mundo que se declara abiertamente “anticomunista”, hay muy pocos gobiernos y movimientos que se reivindiquen como comunistas.
A la izquierda, después de la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, se le inoculó una especie de culpa inherente y sucumbió ante las tesis económicas del modelo neoliberal (véase el papel de la socialdemocracia de mediados de los años 80 y 90).
Ante una batalla cultural sin reparo por parte de una derecha radical, sería buen momento de espabilar. Mal que le pese a cierta propaganda, la Segunda Guerra Mundial tuvo en la batalla de Stalingrado un punto decisivo para la derrota del nazismo, y no únicamente en las acciones del Soldado Ryan. Gracias a ello, los estados de bienestar en Europa fueron posibles, ya que las élites económicas reaccionaron cuando vieron que las clases populares y los movimientos obreros estaban organizados.
Sí, se cometieron muchos errores y horrores dentro del comunismo soviético, pero hay que recordar que este fue una forma de Estado y no un modo de producción como lo planteaba Marx. Siempre se le atribuyen todos los males al comunismo, pero, como tal, nunca se ha realizado plenamente.
Marx esperaba que el comunismo se desarrollara en un país industrializado como Inglaterra. Sin embargo, por las circunstancias históricas, terminó surgiendo en Europa del Este.
Y sí, se han cometido muchos horrores en nombre del comunismo. También en nombre del mercado, en nombre de la libertad y en nombre del amor. Y si se mira el genocidio diario de Israel al pueblo palestino, también en nombre de Dios.
¿Qué hacer cuando alguien utiliza el adjetivo de “comunista” para desprestigiar a otro? En primer lugar, no hay nada que desactive mejor un insulto que la apropiación del mismo.
¿Estar a favor de la justicia social es ser comunista? Pues comunista. ¿Estar a favor de que los jóvenes tengan oportunidades es ser comunista? Pues comunista. ¿Estar a favor de que las mujeres puedan decidir sobre su cuerpo es ser comunista? Pues comunista. ¿Luchar contra la desigualdad es ser comunista? Pues comunista. ¿Defender la soberanía de nuestro país ante el injerencismo extranjero es ser comunista? Pues comunista.
Porque las derechas del mundo tienen intereses; las izquierdas del mundo tienen ideales.
