Se llaman “Atril 6”
Rodrigo Us May: Se llaman “Atril 6”.
Cuando el pasado jueves 15 se deslizó el telón del Teatro “Armando Manzanero”, la espectacular orquesta dirigida por el reconocido maestro Pedro Carlos Herrera dio apertura al concierto musical “Hoy es nuestra Navidad”, un musical que, desde el año 2002, se ha presentado de manera ininterrumpida bajo la interpretación del reconocido grupo universitario “Atril 6”.
Con más de dos décadas impactando los escenarios en los que se presentan, “Atril 6” ha demostrado que no es una agrupación musical cualquiera; son una perfecta sinergia de voces privilegiadas y plagadas de talento, que desde su primera presentación en el mes de mayo de 1994 han puesto muy en alto al nombre de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), reafirmando en cada una de sus interpretaciones que el talento musical de la agrupación es simplemente inagotable.
De la mano del ingenio de su reconocido director, el C.P. José Luis Gil Pérez, “Atril 6” no solamente ha evolucionado, sino que se ha potencializado al grado de ser un auténtico referente en cuanto a agrupaciones musicales de su tipo; lo anterior, basado en su versatilidad y plasticidad para interpretar con señorío diversos géneros, lo cual a todas luces no es tema menor.
Es importante mencionar que esta agrupación se ha destacado por mantener un alto estándar de calidad y creatividad sin techo alguno; lo cual que denotan trabajo, esfuerzo, dedicación y total profesionalismo; características que durante toda su trayectoria han sido el sello que distingue al trabajo de su fundador Gil Pérez y que ha logrado adherir en el actuar de todos los integrantes que han transitado en la agrupación.
Al paso del tiempo, han sido varios los integrantes que han dado lustre con su voz a la agrupación y en la actualidad el grupo se conforma de las talentosas voces de: María José Gil Bolio, Leticia Gutiérrez Andrade, Manuel Basulto Triay, Roberto Beauregart, Anahí Gamboa Ruíz y Alejandro Moguel Espejo.
Magistrales interpretaciones, villancicos, popurrís navideños, espectacular escenografía y hasta un ballet de singulares jovencitas fueron algunas de las variedades que deleitaron a los cientos de asistentes a tan bello recinto.
En mi opinión, uno de los momentos más emotivos fue cuando la fina intérprete María José Gil Bolio, en un gesto de total humildad y compañerismo, reconoció a voz del grupo, la labor de todo el equipo de producción, así como del staff técnico que trabaja con intensidad detrás del escenario y que, sin su valiosa colaboración, no sería posible tan exitosa presentación.
Durante su trayectoria en los escenarios, este grupo de seis voces ha sido acreedor a diversas distinciones, entre las que destacan: “El Laurel de Oro a la calidad” (1996), “La medalla al mérito artístico” (2000) y el permiso para poder grabar las canciones del espectáculo “… es Cri-Cri” (2005).
