El hombre del espejo
Reflexiones espirituales, columna de Roberto Díaz y Díaz: El hombre del espejo
Narra don José Díaz Bolio en una bella estrofa: “¿Qué sombra es aquella que vaga mi estancia, clavando en mi pecho profundo terror. De que impenetrable lugar ha surgido, que por la cerrada puerta penetro. Que sombra es aquella que acecha mi crimen? Aquella es la sombra... ¡la sombra de Dios!”. Y yo diría que esa sombra de Dios, se refleja en el hombre del espejo, cada vez que en él nos miramos.
Cuando tengas muchas deudas por pagar, y poco que guardar, y precise sonreír aun teniendo que llorar, es un buen momento para hablar.... con “El hombre del espejo”. Tal vez no has logrado lo que soñaste, y tu lucha por triunfar en este mundo te haga tomar un descanso para volver a empezar. Es el justo momento para ir al espejo y mirarte a ti mismo, ve lo que ese hombre tiene que decirte.
No se trata del juicio de tu padre, hermano, o de un intimo amigo; ellos tal vez te aprecian y no se van atrever a juzgarte.
Es el juicio por el que cada día tienes que pasar, es la persona que más cuenta en tu vida, es el ser más importante de toda tu existencia, es “ese” que te está mirando en el espejo. A ese hombre, es a quien debes de satisfacer más que a nadie en el mundo; ya que estará contigo hasta el final de tus días. Cada mañana cuando lo miras, tienes que rendirle cuentas de lo que has hecho con tu vida. Tal vez no te atreves a verlo directo a los ojos, cuando te reflejas en el espejo, por miedo o terror
de ver, a ese ser malévolo en que te has convertido.
El juicio del hombre del espejo es silencioso, exacto y certero. El juicio de él es el que más importa. Si logras aprobar su examen, quiere decir que has tenido un buen colega, un excelente compañero y un magnifico consejero para salir adelante. Y tal vez habrás aprobado el examen más difícil de tu vida, siempre y cuando el hombre del espejo haya sido tu mejor amigo.
A él no lo puedes engañar, estafar, y menos mentir. El te conoce y sabe todo lo que tú guardas, escondes y no dices. Conoce los rincones más profundos de tu alma, y por más que trates de engañarlo siempre lo verás en el espejo, para mostrarte lo falso que has sido en ciertos momentos de tu vida.
Aquella sombra que vaga tu estancia, clavando en tu pecho profundo terror; aquella sombra que acecha tu crimen, es el hombre del espejo, que ve todo lo que haces y muchas veces callas. Tal vez en la vida hayas tenido suerte, y te sientas un triunfador, y te creas la persona más maravillosa del mundo, pero el hombre del espejo dice que solo eres un fraude, porque no lo puedes mirar directo a los ojos. Puedes burlarte de todo el mundo, tal vez logres obtener palmadas en la espalda al pasar por esta vida, pero tu premio final, cuando llegues al ocaso de tu vida, será una gran vacuidad, un arrepentimiento, y la soledad como premio a una vida hecha de mentiras. Porque lograste engañar a todos, y para todos eres un triunfador, pero para el hombre del espejo, solo serás el reflejo de una triste figura.
