Inglaterra vs Argentina: capital simbólico
Salvando el fuego, columna de Enrique Vera: Inglaterra vs Argentina: capital simbólico
La fiebre mundialista va agonizando. Con la eliminación de nuestra ilusión nacional, la afición mexicana va buscando algún referente simbólico que supla la desdicha propia.
Lo paradójico del encuentro entre Inglaterra y Argentina es que el capital simbólico está en entredicho al parecer. Históricamente, la afición mexicana se posicionaría a favor del equipo que podría vengar la derrota, del mismo continente, en este caso Argentina; Maradona, México 86, Las Malvinas, el gol contra los ingleses, la lengua, la opresión de los pueblos latinoamericanos en contraposición de las potencias colonialistas. El relato estaba hecho.
Sin embargo, en recientes semanas se ha inoculado un desprecio malintencionado, enervado en redes sociales, en contra de los argentinos. Todo esto encontró un catalizador en la figura de un lamentable personaje llamado Eduardo Feinmann -un pseudoperiodita- cuya única virtud es lamerle las almorranas al gobierno de Javier Milei. Dos impresentables de cuerpo completo.
Generalizar nunca ha sido bueno. Y así como hay argentinos soberbios y arrogantes, también hay mexicanos soberbios y arrogantes; y yucatecos soberbios y arrogantes, también. De todas partes.
Si usted, quien lee este texto le cuesta encontrar uno, comience con aquellos que traen una gorra que reza “Make Yucatan a country again”. Un ejercicio de profunda soberbia, ignorancia histórica y hasta clasismo.
Por otro lado, se encuentra al parecer un sector de la afición mexicana que en sus elucubraciones parece apoyar a Inglaterra a manera de consuelo. “Si perdimos contra Inglaterra y estos ganan la copa, tan siquiera perdimos contra los campeones del mundo”.
Un consuelo, un poco barato, pero bueno cada quien lleva sus penas como quiere o como puede. Inglaterra, el país de nuestra educación musical sentimental: The Beatles, The Rolling Stones, The Who, The Kinks, Queen, Oasis, Pulp, Blury y hasta las Spice Girls.
Uno de los lemas que nos ha dejado la eliminación de México ha sido: “Gracias por hacernos soñar”. Y sí, a pesar de las contradicciones y lo maloliente de la FIFA y los dueños del fútbol en México, la selección nos hizo soñar.
Quizá lo que más nos hizo emocionar fue el mundial de las calles, el de las camisas piratas, el de la gente celebrando en la lluvia.
Y sí, gracias por hacernos soñar. Pero estoy cansado de soñar.
Yo quiero ganar.
