Chuy Aktún o Gruta del Jaguar (I)
Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: Chuy Aktún o Gruta del Jaguar (I)
El 19 de marzo de 2005 un equipo del Grupo Espeleológico Ajau fue a explorar la caverna Chuy Aktún, también conocida como Gruta del Jaguar, ubicada en el municipio de Ticul. El principal objetivo de esta expedición fue registrar los datos relevantes de la citada gruta que había sido reportada en la prensa local.
El equipo estuvo conformado por las siguientes personas: Alfredo Barrera Guzmán, Bernard Thomachot, Karla Castro Chong, María Eugenia Paredes Pérez, Raúl Manzanilla Haas, Ricardo Antorcha Pedemonte y Carlos Evia Cervantes. Cuando llegamos a la cabecera municipal encontramos a Hebert Pech Canul, quien en ese entonces era el director jurídico del Ayuntamiento de Ticul y que cortésmente nos guió la caverna citada.
Hebert nos aclaró que el verdadero nombre de la cueva es Chuy Aktún, que significa en español “caverna alzada”, por estar ubicada en la parte más alta del cerro. Dijo que la gruta fue utilizada por los mayas desde hace muchos cientos de años.
Con el vehículo fuimos por la carretera rumbo a Muna y poco antes de llegar a los 3 kilómetros, entramos a una brecha con dirección al Sur. Después de dos kilómetros sobre la serranía del Puuc y de camino pedregoso, arribamos al rancho Santa María. Allí nos bajamos del vehículo para continuar caminando hasta la cueva.
El trayecto siempre fue cuesta arriba y mientras subíamos por la estrecha vereda, Herbert nos contó que algunos campesinos afirmaban haber visto cerca de la cueva, una serpiente de aproximadamente 20 metros de largo, de nombre Kuyunkán. Por ese motivo, los labriegos les temen a las grutas. Hebert dijo pertenecer al grupo Coprotur, que prestaba servicios turísticos y que cuando llevaban a los visitantes hacían rezos para pedir permiso de entrar a los “dueños de las grutas”. Con esto evitaban que los “malos vientos” perjudicaran a los turistas. También se cuenta que en la cueva hay una anciana que tiene una serpiente y cada viernes santo la saca para asolearla y nadie se debe acercar a la caverna pues quien lo hiciera podría ser devorado por el animal.
La entrada de la gruta tiene las siguientes medidas: 24.8 metros de ancho y la altura máxima en la primera bóveda es de 5.4 metros aproximadamente. La orientación de esta bóveda es de 210º, es decir, se orienta hacia el Suroeste. También observamos un gran muro construido en la entrada de 2.18 metros de altura. De acuerdo con sus características podemos afirmar que esta construcción fue hecha en la época prehispánica y al parecer tuvo el fin de contener los deslaves de piedras y tierra hacia el interior de la gruta. La entrada a la zona oscura de la cueva, evidentemente bloqueada con cientos de piedras, estaba un poco más al Oeste. La aventura estaba por iniciar. (Continuará).
